La fórmula para tener buena suerte en el casino
Aunque no se pude decir que sea cierta la frase que afirma que “todo el que va al casino es un perdedor”. La verdad es que si que podríamos decir que se cumple en la gran mayoría de los casos, especialmente si van más de una o dos veces en toda su vida.
Si, es cierto está noche puede que tengas mucha suerte, y mañana también y quizás la racha se prolongue toda una semana. Pero cuanto mayor sea el margen de beneficios de la casa de las apuestas que haces y mayor sea el número de decisiones que tengas que afrontar es más probable que tu carrera de éxitos se detenga y comiences un largo descenso a las profundidades de la derrota.
Los tipos de rachas negativas que tengas en todos los juegos del casino serán más largas que las rachas ganadoras. Los juegos están estructurados de esa manera. Incluso en un juego con una probabilidad del 50% como lanzar una moneda al aire, el casino (si existiera este tipo de juego) obtendría un impuesto o un tanto por ciento de las apuestas ganadoras. Así que mientras que una racha de tres caras y tres cruces son igualmente probables, si el jugador gana el casino se queda un porcentaje de sus ganancias. De forma que si hubiera apostado 10 euros ganaría 9.50 y si hubiera perdido perdería los 10 euros. De forma que gane o pierda el casino se lleva de tres apuestas 1.5 euros.
Sólo hay dos formas de jugar a los juegos de casino, la forma inteligente y todas las demás. La forma inteligente consiste en tomar la decisión correcta en cada situación. En juegos del estilo del blackjack, esto significa seguir la estrategia básica al pie de la letra, incluso aunque ciertas manos como un 8:8 contra un 10 del dealer o un 12 contra un 2 del dealer, parezcan a simple vista suicidas.
En juegos como los dados y el bacarat significa elegir siempre las apuestas que le den un margen menor a la casa.
Tus probabilidades de tener buena suerte en una mesa se incrementan si logras hacer disminuir el margen de la casa y el número de decisiones a tomar. Tus probabilidades de tener mala suerte se multiplican junto con el margen y el número de decisiones. Es una formula simple pero muy efectiva.